Una contraseña maestra
Es la única que tienes que recordar. A partir de ella se deriva la clave que abre el baúl, y esa derivación ocurre en tu navegador, nunca en el servidor.
Tu baúl digital privado.
Contraseñas, documentos y datos sensibles bajo una única contraseña maestra. Se descifran
solo en tu dispositivo: ni nosotros podemos leerlos.
La diferencia es enorme: aunque alguien accediera a la base de datos completa, lo único que encontraría es ruido. La clave para descifrarlo nunca sale de tu equipo.
Es la única que tienes que recordar. A partir de ella se deriva la clave que abre el baúl, y esa derivación ocurre en tu navegador, nunca en el servidor.
Tus datos se cifran antes de salir de tu dispositivo y se descifran al volver. Lo que viaja y lo que se guarda es un bloque ilegible.
Al crear la cuenta recibes una llave de recuperación. Guárdala fuera del ordenador: es tu segunda puerta si algún día olvidas la contraseña maestra.
Funciona en el navegador, sin instalar nada. Ordenador del trabajo, portátil de casa o móvil: el mismo baúl, siempre sincronizado.
No hay publicidad, no hay perfilado y no vendemos datos. Aunque quisiéramos, no podríamos: no tenemos la clave.
Claves de banco, accesos de proveedores, licencias, contratos, códigos de alarma. Todo lo que no debería estar en una nota del móvil.
Crear el baúl lleva dos minutos y no cuesta nada probarlo. Lo peor que puede pasar es que duermas mejor.