Abres el móvil un martes, buscas lo de siempre —«fisioterapeuta en tu barrio», «reformas en tu ciudad»— y tu web, que llevaba meses en la primera página, ya no está donde estaba. No has tocado nada. Nadie te ha avisado. Si te ha pasado estos días, puede que tenga que ver con la spam update de Google que está en marcha ahora mismo. Y si no te ha pasado, te interesa igualmente saber por qué.

Qué es la spam update de Google y qué ha pasado esta vez

Google revisa cada cierto tiempo sus sistemas para detectar páginas que hacen trampas para salir arriba. A esas revisiones las llama spam updates, actualizaciones contra el spam.

La última empezó el jueves 24 de septiembre de 2026. El aviso oficial de Google es breve: se aplica en todo el mundo y en todos los idiomas, y el despliegue puede tardar hasta dos semanas. Es decir, sigue activa mientras lees esto y debería terminar en torno al 8 de octubre.

Dos detalles que conviene conocer:

  • Es más lenta que las anteriores. Según Search Engine Roundtable, el medio de referencia en estos temas, las otras spam updates de este año se completaron en dos o tres días. John Mueller, de Google, confirmó que esta probablemente llevaría más tiempo.
  • No va sólo de enlaces. Es una actualización general contra el spam, no una centrada en la compra de enlaces.

Search Engine Roundtable y Red de Periodistas la cuentan como la cuarta de 2026, tras las de marzo, junio y agosto. Google, como siempre, no ha dicho qué porcentaje de búsquedas se ve afectado ni qué prácticas concretas vigila más esta vez.

Qué considera Google spam (y qué no)

Aquí es donde la mayoría de dueños de negocio respira. Para Google, spam no es «una web pequeña» ni «una web con poco texto». Es intentar engañar al buscador. Sus políticas públicas lo enumeran con detalle. Las prácticas que más se ven en webs de negocios locales son estas:

  • Exceso de palabras clave. El pie de página con «fontanero Madrid, fontanero barato Madrid, fontanero urgente Madrid…» repetido veinte veces.
  • Páginas puerta. Cincuenta páginas casi idénticas, una por cada pueblo de la provincia, cambiando sólo el nombre del municipio.
  • Texto oculto. Letras blancas sobre fondo blanco para colar palabras que el visitante no ve.
  • Spam de enlaces. Comprar enlaces o paquetes de «500 backlinks» para aparentar autoridad.
  • Contenido copiado de otras webs sin aportar nada propio.
  • Abuso de contenido a gran escala. Generar muchas páginas para manipular el posicionamiento en lugar de para ayudar a quien las lee.

Las consecuencias también están escritas: los sitios que incumplen pueden bajar posiciones o dejar de aparecer en los resultados.

La idea clave: Google no castiga a las webs modestas. Castiga los atajos. Si tu web dice con claridad qué haces, dónde y para quién, esta actualización no va contigo.

¿Google penaliza el contenido hecho con IA?

Es la pregunta del año, y la respuesta corta es: no por estar hecho con IA, sí por estar hecho sin criterio.

Las políticas de Google citan, como ejemplo de abuso a gran escala, «utilizar herramientas de IA generativa u otras herramientas similares para generar muchas páginas sin añadir valor para los usuarios». Fíjate en el matiz: el problema no es la herramienta, es el resultado. Cien artículos genéricos publicados en una tarde para rascar visitas son spam, los haya escrito una IA o un becario. Un artículo revisado, con datos comprobados y con algo que decir, no lo es.

Hay una novedad que también merece atención. Las mismas políticas incluyen ya como spam intentar manipular las respuestas de la IA generativa en la Búsqueda. Si alguien te ofrece «trucos» para colarte en las respuestas de IA de Google, estás ante el mismo tipo de atajo de siempre con otro nombre. Lo que funciona para aparecer ahí lo contamos en Google ya responde por ti, y no tiene nada de truco.

Así que puedes usar IA para escribir en tu web sin miedo, con una condición: que alguien que conoce el negocio lo revise, compruebe los datos y añada lo que sólo tú sabes. Esa es la diferencia que Google dice mirar.

Por qué mi página web no aparece en Google: cómo saber si es por esto

Antes de alarmarte, comprueba. Te llevará diez minutos.

  1. Entra en Google Search Console. Es gratis. Si no la tienes dada de alta, ese es tu primer problema, y tiene arreglo rápido.
  2. Mira el informe de rendimiento y compara los días posteriores al 24 de septiembre con las semanas anteriores. Una caída brusca justo a partir de esa fecha es una pista. Una bajada lenta que viene de meses atrás tiene otra causa.
  3. Revisa «Acciones manuales» en el apartado de seguridad. Si un revisor de Google ha sancionado tu web, lo verás ahí. Ojo: las spam updates son automáticas y no dejan aviso en ese apartado, así que verlo vacío no lo descarta todo.
  4. Revisa «Problemas de seguridad». Una web hackeada con páginas inyectadas también cuenta como spam, aunque tú no hayas hecho nada. Pasa más de lo que parece en webs con plugins sin actualizar.
  5. Espera a que termine el despliegue. Mientras la actualización está en marcha, las posiciones bailan. Las herramientas de seguimiento ya detectaron movimientos fuertes al día siguiente del anuncio. No tomes decisiones con datos de media semana.

Y un matiz importante: si tu web nunca apareció, la causa no es esta actualización. Lo habitual es algo más básico, y lo repasamos en cómo aparecer en Google sin pagar publicidad.

Qué hacer si sospechas una penalización de Google

Si la caída coincide con la fecha y reconoces alguna de las prácticas de arriba, toca limpiar. Sin prisa y por orden:

  • Quita lo que sobra. Listas de palabras clave, texto oculto, páginas clónicas por municipio. Mejor cinco páginas buenas que cincuenta vacías.
  • Pregunta a quien te hizo el SEO qué enlaces consiguió y cómo. Si la respuesta es vaga, ya tienes la respuesta.
  • Actualiza y revisa la web por si alguien ha colado contenido que no es tuyo.
  • Ten paciencia. Los medios especializados lo repiten con cada actualización: recuperarse puede llevar meses, porque Google tiene que comprobar con el tiempo que la web cumple.

Si alguien te prometió «primera página en 30 días garantizada», esta actualización es el motivo por el que esa promesa sale cara.

Por eso nosotros preferimos el camino aburrido: una web rápida, hecha a medida, con contenido propio y una ficha de Google bien cuidada. Tarda más en dar fruto, pero no se cae cada vez que Google hace limpieza.

En resumen

  • Google está desplegando desde el 24 de septiembre una spam update global que puede durar hasta dos semanas.
  • Persigue trampas, no webs pequeñas: palabras clave repetidas, páginas clónicas, enlaces comprados y contenido masivo sin valor.
  • Google no penaliza el contenido por estar hecho con IA; penaliza publicarlo en masa y sin aportar nada.
  • Compruébalo en Search Console, pero espera a que termine el despliegue antes de sacar conclusiones.
  • Si te ha afectado, la solución es limpiar y esperar. No hay atajo de vuelta.

¿No tienes claro si tu web está limpia o si lo que te hicieron en su día puede pasarte factura? Mira cómo trabajamos en servicios o escríbenos y le echamos un vistazo contigo.