Una clienta entra en la web de una clínica a las once de la noche, abre el chat y pregunta si la limpieza dental duele. Le contestan al momento, con amabilidad y sin faltas. Ella da por hecho que hay alguien de guardia. No lo hay: es un asistente de IA. Hasta hace poco, eso era solo un detalle. Desde el 2 de agosto de 2026, en la Unión Europea, no avisarla es un incumplimiento.
Qué ha cambiado exactamente
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (el famoso AI Act) lleva un par de años entrando en vigor por fases. La que acaba de llegar afecta a muchísimos negocios pequeños, porque no va de IA "de alto riesgo" sino de algo cotidiano: la transparencia.
Desde agosto, cualquier empresa que use IA de cara al público tiene tres deberes:
- Avisar cuando alguien interactúa con una IA. Un chatbot en tu web, un asistente de WhatsApp o un agente de voz que coge el teléfono deben dejar claro que son una máquina. De forma visible, no escondido en el aviso legal.
- Etiquetar el contenido generado o manipulado con IA —imágenes, audio, vídeo y ciertos textos— cuando pueda hacerse pasar por real.
- Informar en casos especiales, como sistemas que reconocen emociones, allí donde su uso esté permitido.
Y aquí viene lo que más sorprende: no hay excepción por tamaño. Da igual que seas una multinacional o un autónomo con un chatbot que te montó un sobrino.
La idea de fondo es sencilla: la gente tiene derecho a saber si está hablando con una persona o con una máquina. Todo lo demás son detalles de cómo cumplirlo.
Quién vigila y cuánto puede costar
En España, el organismo responsable es la AESIA, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, con sede en A Coruña. Desde agosto tiene capacidad plena para inspeccionar, pedir pruebas y sancionar.
Las multas del reglamento son de las que asustan en un titular: hasta 15 millones de euros o el 3 % de la facturación por incumplir obligaciones como las de transparencia, y cifras mayores para las prácticas prohibidas. Seamos realistas: a una pyme con un chatbot mal señalizado no le van a poner la multa máxima. Pero el riesgo existe, la norma es clara y cumplir es facilísimo. No tiene sentido jugársela.
Lo que se ha aplazado (y no te afecta de momento)
Si has leído que "el AI Act se retrasa", es verdad solo a medias. El llamado Reglamento Ómnibus ha aplazado las obligaciones de los sistemas de alto riesgo: los que deciden sobre contrataciones, créditos, seguros o educación pasan a diciembre de 2027, y los ligados a productos regulados, a agosto de 2028.
Pero las obligaciones de transparencia no se han aplazado. Y la de formar a tu equipo en el uso de la IA (la llamada alfabetización en IA) ya estaba en vigor desde febrero de 2025.
Qué revisar en tu web esta semana
Esta es la lista que usamos nosotros. Se hace en una tarde:
- El saludo del chatbot. La primera frase debe decir que es un asistente automático o de IA. Algo tan simple como "Soy el asistente virtual de la clínica y funciono con inteligencia artificial".
- Una salida hacia una persona. No lo exige el texto literalmente, pero es buena práctica y evita enfados: un botón de WhatsApp, teléfono o formulario para hablar con alguien de verdad.
- El asistente de voz. Si una IA coge el teléfono o devuelve llamadas, debe presentarse como tal al empezar.
- Imágenes generadas con IA. Si usas fotos creadas con IA que parecen reales —un local, un plato, un "cliente"—, etiquétalas. Y mejor aún, usa fotos reales: convierten más.
- Textos y reseñas. Nunca publiques reseñas o testimonios inventados con IA. Eso ya era ilegal antes por publicidad engañosa; ahora, además, es muy fácil de detectar.
- La política de privacidad. Si el chatbot guarda conversaciones o datos personales, tiene que estar explicado ahí, con qué proveedor y para qué.
¿Y si tu chatbot lo hizo otra empresa?
La obligación de avisar recae en quien pone el sistema de cara al público, es decir, en ti. Si te lo instaló una agencia o lo contrataste como servicio, pídeles que lo revisen. Suele ser cambiar una línea de texto.
En los asistentes que desarrollamos, el aviso va de serie desde el primer mensaje, junto con la opción de hablar con una persona. Lo hemos aplicado también al de nuestra propia web: pruébalo y verás que se presenta como IA antes de nada.
En resumen
- Desde el 2 de agosto de 2026, si tu negocio usa un chatbot, un asistente de voz o contenido generado con IA, tienes que avisar.
- Afecta a todas las empresas, sin excepción por tamaño; en España vigila la AESIA.
- Lo que se ha aplazado son las obligaciones de alto riesgo, no las de transparencia.
- Cumplir es sencillo: un saludo claro, una salida a una persona, etiquetas en contenido sintético y la privacidad al día.
¿No sabes si el asistente de tu web cumple? Escríbenos y lo revisamos contigo. En la mayoría de los casos se arregla en el mismo día.


